Hoy quiero hablar un poco de la llamada 'justicia social'.
En estos tiempos que corren, en una sociedad occidental, europea y social, nos encontramos con algunos elementos discordantes con el resto de la sociedad. No sé si sabré explicar adecuadamente cuál es el punto de vista que quiero exponer.
Quiero partir de la base de que entiendo que todos los hombres son iguales, que todas las personas tienen derecho a una vida digna y que la sociedad, el estado, las autoridades, han de hacer todo lo posible para que no exista ningún tipo de discriminación. Ahora bien, lo mismo que entiendo que las personas tienen derechos, también tienen obligaciones, y éstas no han de ser menores que los derechos. ¿Qué pretendo decir con esto? Mi intención es aclarar que en la sociedad se ha instalado una suerte de comportamiento, muy generalizado, en el que los individuos quieren tener todos los derechos y pocas o ninguna obligaciones.
Ahora mismo me vienen a la cabeza muchos ejemplos de lo que digo. El caso más claro es el de las ayudas sociales a determinados colectivos, los cuales toman de las administraciones todo tipo de subsidios y ayudas, negándose a salir de la situación en la que se encuentran en ése momento, ya que les sale a cuenta vivir a expensas de la sociedad en una relativa pobreza que luchar por salir de ella. Estos colectivos viven instalados en una cómoda situación. Llevan a sus hijos al colegio los días justos a los que son obligados por la Administración y los sacan en el primer momento en que pueden. Hijos que tienen becas de comedor y de libros, e incluso se les subvenciona la ropa, tan solo por el mero hecho de ser quienes son. En cierto modo, están negando la educación a sus propios hijos y robándole ciudadanos a la sociedad. Los adultos se dedican a sus chanchullos y muchos se niegan a trabajar en los empleos que se les ofrece. Luego se justifican diciendo que nadie les quiere de trabajadores y acusan de xenofobia o racismo a aquellos que les reprochan sus actos, amparándose en una mala conciencia de la sociedad. Tampoco aceptan adaptar sus costumbres y usos a los derechos más elementales de las personas, encerrándose en sí mismos, en sus grupos, en sus familias, negándose a entremezclarse con los demás ciudadanos...
Entonces, si las ayudas sociales son para ayudar a sobrellevar temporalmente una situación difícil, y ésta persiste en el tiempo, pese a los esfuerzos que se realicen por salir de ella, bien está el que se sigan percibiendo; ahora bien, si no se hace nada por salir del pozo, por qué razón debería la sociedad subvencionar a esos colectivos o personas. Entiendo que en esos casos hay que cortar el grifo...
(Continuaré).
Mankell.
Autor texto: SIMBAD
jueves, 29 de noviembre de 2007
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