Hoy me he despertado pensando en el frío que estaba haciendo en la calle. He oído que la temperatura estaba en los cero grados y corría algo de cierzo, lo que da una sensación de frío mucho mayor. He mirado por la ventana y el sol todavía no había asomado en el horizonte (debido a la planta en la que vivo, veo amanecer al sol todos los días del año en que no hay nublado).
Al encender la radio para escuchar las noticias, mientras preparo el desayuno, escucho acontecimientos que no me interesan, ya por repetitivos, ya por intrascendentes... Me acerco al ordenador para ver si ha terminado de bajar algo de lo que dejé anoche y veo que apenas hay velocidad en la página... Y me digo por enésima vez que ya es hora de cambiar de ordenador, que el pobre lleva demasiado trabajo encima. Sí, pero ¿cuándo?
Recuerdo que ayer, mientras comía, encendí la televisión para ver si daban algo que me interesara, entre los múltiples canales y me quedé escuchando la voz de John Wayne en 'Centauros del desierto'. No tenía mala voz el Duque... no como otros.
Parece como si el ayer y el hoy tropezaran conmigo. Y es que hace frío, y cuando hace frío no se puede pensar bien. Ni siquiera ahora, después de tantas horas desde que me he levantado. ¡Cómo sera que no se me ocurre nada interesante que decir! (¡Seré pedante!).
Mankell.
Autor texto: SIMBAD
viernes, 16 de noviembre de 2007
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