¿Alguna vez has tenido un accidente de automóvil? ¿Ha habido algún momento en el que pensaras, aunque sólo fuera por un segundo, que te ibas a estrellar, que te ibas a matar?
Las posibilidades de tener un accidente de automóvil no deben de ser tan altas si todo el mundo cumple las normas de circulación. Si no fuera así, todos los días habría miles de muertos. Las cifras de muertes son aterradoras y solemos pensar que nunca seremos uno de ésos desgraciados. Sin embargo, aunque se cumplan todas las normas circulatorias, existe el componente casual que hace que el coche pase por una zona bacheada y se pierda la dirección; un reventón inoportuno en una curva; hielo en una umbría; un desvanecimiento, un estornudo incluso... cientos de causas.
Por otro lado están aquellos que se saltan las normas de vez en cuando y arriesgan más de lo que puede permitirse. Parece raro que viendo en la carretera, e incluso en la ciudad, esos adelantamientos suicidas a gran velocidad, uno no se encuentre de vez en cuando con los restos del kamikace de turno desparramados por la vía. Y si sólo ha sido él, pueden darse gracias, ya que es frecuente que quien muera sea el otro, el que circulaba correctamente.
Yo no he visto muchos accidentes, ni sus consecuencias, aunque conozco unos cuantos casos de accidentados y muertos. Da rabia pensar que en muchos casos, el destino se decide en medio segundo; pero lo cierto es que a veces te echa una mano...
Autor texto: SIMBAD
martes, 20 de noviembre de 2007
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